En la modalidad no presencial, determinar el plagio o la autenticidad de las actividades de evaluación se convierte en un gran desafío.
Una buena práctica consiste en relacionar las actividades propuestas en nuestro sistema de evaluación con las herramientas y recursos tecnológicos de los que dispone la universidad, facultad o escuela profesional para ese cometido.
En la siguiente tabla se presenta un ejemplo que puede ayudar al docente en dicho proceso. En la columna de la derecha, la universidad debe listar el conjunto de herramientas de control con las que cuenta, y en la derecha, las características de los procedimientos que conforman su sistema de evaluación. A continuación, deben vincularse para obtener la propuesta más adecuada.

Fuente: Guía 3. Desarrollo de competencias en procesos de enseñanza-aprendizaje (2021). Recuperado de: https://www.minedu.gob.pe/conectados/guias-de-implementacion-educacion-semipresencial-a-distancia.php
Cuando la universidad no dispone de herramientas de control de plagio, el docente puede servirse de estrategias metodológicas que le posibiliten generar actividades evaluativas menos tradicionales, como proponer actividades que fomenten la creación propia, la reflexión, etc.
Es importante asegurar que la evaluación recoja evidencias de aprendizaje con criterios definidos en instrumentos de evaluación que, a su vez, den cuenta del alcance de las competencias que los estudiantes van adquiriendo durante el desarrollo de la asignatura. Hay una gran variedad de recursos de evaluación del aprendizaje en entornos virtuales:
- pruebas objetivas,
- proyectos,
- rúbricas,
- creación de mapas conceptuales,
- foros,
- portafolios,
- wikis, etc.